Miguel Á. Vera "Nos falta sentido común, estamos perdiendo el norte, cada vez nos respetamos menos unos a otros"

Acariciando las teclas de su bien más preciado te transportan al séptimo cielo. Como quien lee un buen libro y se teletransporta a una vida completamente distinta y la vive en persona, la música de El argonauta te lleva a otra galaxia, saca a flote tus sentimientos más profundos, te comprende, te hace sentir más vivo que nunca, porque él es de otro planeta. Miguel Ángel es el claro ejemplo del artista que nace con el don de ser artista; aquel que lo lleva dentro, que no ha aprendido a tocar, él ha nacido sabiendo tocar, teniendo oído. El dicho dice que un niño viene con una barra de pan bajo el brazo, Miguel Ángel vino al mundo con un piano bajo su brazo y unas teclas bajo sus dedos. El Argonauta vino al mundo por pura necesidad de la vida.

Cuéntanos un poco sobre ti ¿De dónde nace el nombre “el argonauta”?

Soy pianista, compositor, técnico y productor, nací en Santa Coloma de Gramenet y de familia humilde. Actualmente también dedico mi vida a la enseñanza musical en Málaga, mientras compagino mi vida en este ajetreo que tiene el mundo musical que nunca para.
El nombre de El Argonauta salió porque mi hermano mayor y su mujer me regalaron un libro de “Los Argonautas y el vellocino de oro”, imaginaba que eran astronautas del mar, y pensé que si algún día creaba algo propio lo llamaría así, siempre me han gustado las aventuras, y que mejor nombre que un argonauta zarpando hacia lo desconocido, este mundo musical es así, la vida es así, no sabes que va a pasar. Muchos años después fue una realidad.

¿Cuándo Miguel Ángel empieza a tocar el piano?

Curiosamente empecé tocando la guitarra con 6 años. Mis hermanos escuchaban mucho a Mike Oldfield, Pink Floyd, Genesis y un largo etc…además en nuestra comunidad de vecinos había muchísima actividad musical, siempre se escuchaba un buen disco por el patio de luces, y tenía un vecino que se compró la primera guitarra eléctrica que vi en mi vida, una Gibson negra preciosa, en esa casa también se respiraba buena música, las influencias iban inundando poco a poco sin que me diera cuenta, poco tiempo después escuché Onmadawn de Mike Oldfield, me enamoré de ese disco y tocaba encima de lo que oía, el problema era que la única guitarra que había en casa nos había tocado en una tómbola y tenia cuatro cuerdas, para mi era suficiente para tocar de oído canciones de Mike, Deep Purple y de Alan Parsons, mal seguramente, pero disfrutaba.

Poco tiempo después en casa de mis tíos había un Casio PT1, un teclado calculadora que estaba encima de la mesa de la cocina, lo encendí e intenté tocar algo de oído también, lo primero que me salió fueron las primeras notas de el Concierto de Aranjuez, mi padre me escuchó y ahí empezó todo. Clases de música en las que iba sin estudiar guitarra ni piano y le decía a mi profesor “No he estudiado pero mira!! Me he sacado esta canción de este grupo!” Jajaja!!

¿Cuándo se vuelve el piano en tu profesión y deja de ser un hobby?

Sobre los 15 o 18 años empezaba a tocar en algunos grupos que montábamos entre amigos, poco a poco empecé a conocer a gente de mucho talento y muy profesionales a la hora de trabajar, yo no tenía ni idea de ese concepto

“profesional”, pero su manera organizada de ensayar y como afrontar las canciones me llamaron la atención. Supongo que eso me iba dando una estabilidad musical y por casualidad un día tocando un piano en una escuela de música, la mujer de un amigo me dijo “Miguel, Joan Amèric está buscando teclista, le voy a decir a Rafa (su marido) que puedas ir al casting”. Me encantaba la música de Joan Amèric, y poder tocar ahí era algo serio, sólo tenía 19 años y el casting era para grabar un disco en directo, casi nada!!! En la banda estaba Rafa Martín, actual bajista de Maldita Nerea y Tato Latorre, guitarrista y productor de Antonio Orozco y Maldita Nerea entre otros, lo más importante fue que le gusté a Joan, eso marcó un antes y un después en mi vida, aprendí muchísimo . Después de aquella época hemos seguido trabajando juntos en alguna ocasión, sobretodo con Rafa y Tato, a quien les debo mucho.

Has trabajado para muchos de los grandes. Incluso una gira por Cuba con Los diablos. ¿Cómo la viviste?

Siempre cuento que con Los Diablos fue una de mis mejores experiencias, lo primero…quien me iba a decir que mientras los veía en el programa de televisión Un Dos Tres cuando era un niño acabaría tocando con ellos!! Tocar Un Rayo de Sol, Oh Juli y muchos éxitos más…era divertido, pero muy serios a la hora de trabajar, eso es algo muy importante en este mundo.
En Cuba tuve muchísimas experiencias personales, en ese país Los Diablos son muy queridos y muy conocidos, pero mucho!! Cuando ibas por la calle y te paraban para hacerse fotos contigo era algo que no me esperaba, siempre eres un músico que acompaña a un artista, pero cuando entras en Los Diablos eres un Diablo, no te falta de nada, no eres un músico más, vas a los mismos hoteles y comes en los mismos restaurantes. También tuve la suerte de conocer al hijo de Compay Segundo en su propia casa, el huracán Katrina se retiraba dando coletazos, y algunas cosas más. Hay que aprovechar!

Actualmente estás trabajando en El argonauta 2 ¿qué nos puedes contar de este trabajo?

Hay muchas cosas emotivas ahí, al ser música instrumental intento transmitir todo lo que puedo con mi instrumento, intento evocar sensaciones, como uno de los temas que compuse para un documental de Claudia Gual sobre el Alzheimer, pensé en mi madre que por desgracia sufre esa enfermedad, otro dedicado a mi amigo, compañero y componente de El Argonauta Roger Blàvia, que tristemente otra enfermedad se lo llevó demasiado pronto, algún tema de esos que yo llamo “espaciales” como los de Vangelis que cerrabas los ojos y podías imaginar lo que quisieras, algunas influencias de rock sinfónico y una sorpresa, podréis escuchar el primer tema que compuse con 15 años, merece un sitio en este disco.

¿Cómo ha sido la experiencia con Mel’s?

Genial! Mel’s es un proyecto de Luís Martos, cantautor malagueño. Hay que tener en cuenta que en estos proyectos generalmente el artista tiene sus canciones con la guitarra y él te puede dar una idea de lo que le gusta o no. Luís me dio carta blanca para hacer lo que creyera, así que trabajar en ese tipo de discos es un regalo, te lo tomas como algo tuyo y te implicas más, es mucho más creativo. Estoy muy contento con ese disco.

¿Dónde podemos escuchar a El argonauta en directo?

Generalmente no cuento con mucho tiempo para dedicarme a la promoción y búsqueda de conciertos, no os imagináis el esfuerzo que requiere! Así que no suelo hacer muchas actuaciones en vivo. Eso sí, tengo planes para que en el segundo disco pueda moverme más, requiere mucho esfuerzo, pero el disfrute no tiene precio!!!

Cómo músico ¿mejor Spotify o Youtube?

Ambas, aunque Spotify me ha hecho descubrir un montón de música nueva, quizás sea más fácil y más directo. Vas a lo que quieres escuchar.

¿Las redes sociales te aportan expansión de tus obras?

Sin duda, aunque es un arma de doble filo. Demasiada información también satura y no puedes llegar a todo.

¿Cómo es el panorama actual de este país de un músico?

Vivimos en un momento maravilloso para descubrir música, pero el problema es que la gente que disfruta de escucharla no es consciente del esfuerzo que es sacar un disco. Además estamos en ese momento que parece que ser músico es sólo ser cantante y salir en programas de Talent Show…no hay creatividad, no sirves si no eres comercial, las compañías independientes se rompen el alma para conseguir algo, el músico es la única persona que mete seis mil euros de equipo en un coche, recorre cientos de kilómetros, toca tarde, casi ni cena y cuando acaba vuelve con menos dinero que cuando ha salido de casa. Evidentemente hay cosas que funcionan, pero en términos generales, la cosa está mal. Para que os hagáis una idea, hace quince años un músico podía cobrar 100€ por tocar, y a día de hoy puede cobrar 60€..algo falla, no? No sólo en la música, pero eso ya es otro tema.

A lo largo de tu carrera profesional ¿te has encontrado con muchos obstáculos?

Supongo que como en todo tipo de profesiones artísticas, creo que el más importante que tenemos los que nos dedicamos a las artes es como facturar y que te salgan los números. Para mi ese es el peor, no cobras X cantidad por tocar una hora, lo haces por salir de tu casa y el etc que he dicho antes, nadie se lo discute a un cerrajero o un electricista que viene de guardia a tu casa, con todos los respetos a esas profesiones, evidentemente.

Alguien como tú que ha trabajado y trabaja tanto su pasión ¿qué le dirías al músico que está empezando?

Por mucho esfuerzo que le cueste que no lo deje nunca, que siga, y si se pone más difícil que siga con más fuerza. Cuando te pica la música es de por vida, y si la dejas en algún momento no sabrás como, pero posiblemente te sientas frustrado y te falte algo. Debes ser sincero contigo mismo y pensar que tu trabajo no tiene nada que ver con lo que eres en realidad, aunque tengas el peor trabajo del mundo, si eres músico lo llevas dentro y si eso te hace feliz no lo puedes dejar.

¿Tienes alguna meta profesional?

Profesionales pocas, personales muchas! Jajajaja! Esas me ayudan a luchar por las profesionales. Mi ilusión es poder seguir sacando discos, que la gente entienda mi música, que les haga sentir y vivir momentos, que en el escenario cuando mire a los que tenga al lado sean los mismos amigos de siempre, tengo mucha suerte de contar con los músicos que me rodean, no sólo de El Argonauta.

¿Algún sueño cumplido?

Muchos. El seguir viviendo de la música es uno, el haber conocido a muchos músicos o no músicos gracias a la música, personas “de esas que están fuera de lo común”, y que cuente con su amistad…no tiene precio.

¿Algún sueño por cumplir?

Muchos más, tocar con Mike Oldfield o Peter Gabriel? Jajaja!! Es broma, pero ojalá pueda dejar un pequeño legado de música en un pequeño rincón y se respete como algo bien hecho.

También has creado banda sonoras para el cine. ¿Qué diferencia encuentras entre crear una bso y crear un tema musical para un cantante o para ti mismo?

Para mi no tiene nada que ver, las circunstancias son diferentes. En cine puedes contar con imágenes en alguna ocasión, o en su defecto el director o directora puede contarte que pretende con la música aunque no haya imagen, acertar en eso es muy difícil, debes estar muy receptivo. Puedes crear emociones muy diferentes si tocas en una tonalidad u otra. Cuando lo haces para un cantante tienes una idea predefinida de por donde va a sonar el tema, unos acordes, una melodía…etc.
Y si lo haces para ti mismo debes tocar, esperar, tocar, esperar, leer, ir al cine, vivir, tocar, crecer como persona y finalmente, con suerte, llega.

¿Te quedas con la banda sonora o con el tema musical de un cantante?

Ufff…difícil eh???? Prefiero compartir. Me quedo con la Banda sonora de Blade Runner, con el tema de Tears in the Rain. Y te diría muchas más!!

¿Qué le pides a este 2018?

Sentido común, estamos perdiendo el norte, cada vez nos respetamos menos unos a otros, no compartimos opiniones, nos hemos vuelto insensibles e incluso inservibles, porque nuestra voz no llega a ningún sitio. Y la ignorancia es el peor amigo del ser humano.
Miguel Ángel te deseamos muchos éxitos, muchas gracias por atendernos.

“La música puede cambiar el mundo porque puede cambiar a las personas.”
Bono, U2

“Donde las palabras fallan, a música habla.”
Hans Christian Andersen

“La única verdad es la música.”
Jack Kerouac

“Cuando la música te alcanza, no sientes dolor.”
Bob Marley

Mario Viñuela; una verdadera Euphoria musical

– La fotografía es verdad. El cine es una verdad 24 veces por segundo. – Jean-Luc Godard.

– Sin música la vida sería un error. – Nietzsche

– La arquitectura es una música de piedras; y la música, una arquitectura de sonidos. – Beethoven.

Nos cuenta una verdad 24 veces por segundo a la vez que construye los perfectos cimientos acariciando la teclas de su piano para darle más verdad, si cabe todavía, a su obras de cine. Es inevitable quedar atrapado a las notas que produce y une Mario. El color de las cosas cobran sentido ante la cámara de Viñuela, se refuerzan, se vitalizan, se transmiten. Un hombre que produce verdaderas obras de arte y que empezó a perseguir sus sueños y, una cosa está clara en cuanto a los sueños; los piensas, luego existen.

Hemos tenido la suerte de que el compositor Mario Viñuela nos concediera una entrevista.

Mario “Pienso, luego existes” “Inevitable” “El color de las cosas” ¿en qué te hacen pensar o qué te recuerdan estos títulos?

Todos y cada uno de ellos son parte de mi vida, de mi pasado, de mis inquietudes y recuerdos. Son rupturas sentimentales, viajes, muertes y nacimientos, son gente que estaba y que ya no está, de lugares que me marcaron a lo largo de mi vida. Son cortometrajes impregnados de nostalgia, aunque todos llevan una carga de positividad y optimismo. Estoy muy orgulloso de los tres y recuerdo con mucho cariño la producción de cada uno de ellos, desde la idea inicial hasta la exhibición.

Múltiples ventajas al ser el productor musical de tus propios cortometrajes. ¿Volveremos a ver un corto de Mario Viñuela?

Es posible. Con los cortometrajes me pasa como con las letras de las canciones, tienes que tener algo que contar para contarlo, no basta el hacerlo por hacerlo. No me quiero sentar a escribir una historia y no sentir nada hacia ella. Recuerdo que el guión de ‘El color de las cosas’ lo escribí en una hora, sentado en el salón de mi casa. La escritura salió de repente, casi sin pensar. Esas son las historias que quiero contar, las que están dentro de uno y salen sin necesidad de buscarlas.

Cuando tenga algo tan de verdad, lo escribiré. Ahora es la música instrumental la que sale de esa forma. Mi último tema, ‘Euphoria’, lo compuse en poco más de media hora. Otro tema, ‘Blue‘, salió casi por completo una tarde sentado al piano. Me gusta pensar en la creatividad de una forma intuitiva. Te sientas y escribes, así sale lo que llevas dentro. Si antes de escribir tienes que pensar en qué tonalidad vas a hacerlo, en qué modo, tempo, compás… terminarás haciendo lo que pueda llegar a hacer un ordenador programado para componer en base a una serie de patrones preestablecidos. Es necesario un componente humano al escribir y al componer.

¿Cuál de tus cortos es el favorito o al que más aprecio le tengas? ¿Por qué?

‘Pienso, luego existes’ sin duda. Fue el punto de partida, fue mis años de estudiante en Salamanca y fue toda la ilusión de cuando empiezas depositada en 10 minutos de metraje. Además, 2006 fue el año en que me compré un piano y me centré en componer de una vez por todas. Y fue una de las mejores decisiones de mi vida.

¿Un cortometraje que hayas visto de otro director/a y te haya gustado, marcado o inspirado?

En su día me marcó “La ruta natural” de Álex Pastor, me impactó y todavía lo recomiendo cuando me preguntan. El tempo, la música, la elegancia de las imágenes, creo que fue un corto que tuve como referente durante mucho tiempo.

Una pieza tuya que sea de tus favoritas.

Me quedo también con ‘Pienso, luego existes’, es un tema que sigue estando vivo pese al paso del tiempo, algo muy complicado de conseguir en cualquier obra.

Una pieza de otro compositor/a que te haya gustado, marcado o inspirado.

‘On the nature of daylight’ de Max Richter. Si hay un compositor que me guste es él. De hecho creo que mi música tiene algunas similitudes con la suya. Richter tiene una capacidad para emocionar con tan poco que es admirable. Es también el compositor de Nosedive, el gran primer episodio de la tercera temporada de Black Mirror. También me encanta la música de Dustin O´Halloran. Son mis favoritos.

¿Qué obstáculos tiene, en este país, el compositor?

Los obstáculos que tiene cualquier persona que se dedique a una profesión artística en España. El principal problema es la precariedad y la inestabilidad laboral. Los presupuestos suelen ser ajustados, los tiempos de realización escasos y la carga de trabajo durante un año, variable. Yo me considero afortunado, en mi estudio (La habitación con una cama) nos hemos especializado en varias facetas, como el doblaje y la locución, así que rotamos los trabajos entre composición musical, locuciones, producción de vídeos y la enseñanza. Es una forma de tener trabajo de continuo. De otra forma, habría que tener una gran cantidad de composiciones al mismo tiempo, lo que tampoco es bueno, porque pierdes energía y frescura.

¿Con qué adversidades te has encontrado como compositor?

Con las mismas que cualquier otro, conseguir que te den las oportunidades que necesitas para demostrar que vales y que puedes hacerlo. Los proyectos llegan como llegan, con el presupuesto que una productora puede permitirse y con la historia que te ha tocado musicalizar. En ocasiones son trabajos muy agradecidos, creativos y que sabes que te van a dar nuevas oportunidades en un futuro. En otras ocasiones te conviertes en un solucionador de problemas narrativos y técnicos. En ese caso ya sabes que tienes que dedicarte a arreglar el mal trabajo que viene de fábrica y que no podrás enseñar a nadie lo que has hecho. Es un oficio y tiene sus pros y sus contras, como todo. Cuando pones en común tu trabajo con otros compañeros te das cuenta de que hay mucha gente igual, luchando contra viento y marea. La principal virtud ha de ser siempre la paciencia, son muchos años los que debes estar al pie del cañón.

¿Y cómo realizador audiovisual o de cortos?

Como realizador estamos en las mismas. El principal problema es la financiación. Yo no soy bueno consiguiendo el dinero ni presentando proyectos a las administraciones públicas. De hecho nunca he conseguido ni un euro de alguna administración para mis producciones. Sin embargo conozco realizadores que son expertos en conseguir dinero y que luego, cuando se ponen a dirigir, no están a la altura. Por otra parte, cuando estudias en la facultad o la escuela de cine puedes pedir favores a amigos que están empezando, gente que te ayuda de forma desinteresada para sacar un trabajo artístico adelante. Cuando te profesionalizas tu visión del trabajo cambia y sabes que todo el mundo debe cobrar por su trabajo.

Actualmente ¿en qué estás trabajando?

Ahora mismo estoy terminando dos bandas sonoras (una para un cortometraje y otra para un espectáculo de magia) y, entre otros trabajos que hacemos en el estudio, preproduciendo una campaña de spots para una nueva app que sale al mercado en primavera. Este año también grabaré un disco de piano y cuerda en un estudio de Asturias. Quiero grabar en vídeo las sesiones junto a un making of del disco. Ya estoy preparando las partituras para organizar la grabación para verano.

¿Cuándo podremos verlo?

Me gustaría estrenar el primero de los temas en septiembre.

¿En qué se diferencia poner música a un corto o a una obra de teatro? ¿Cómo lo vives tú?

Son productos distintos. En el teatro todo está más vivo, no sólo los propios personajes que se desplazan por un escenario real, sino la inmersión del espectador y su posición respecto a la escena. No puedes prever la sincronía con tanta precisión como cuando lo haces para un cortometraje, una película, spot o cualquier producto pregrabado. En el teatro no tienes un primer plano, no puedes jugar con ciertas inmersiones que el cine sí te permite, pero en el teatro todo sucede siempre por primera vez. Tampoco tienes el resultado inmediato como cuando trabajas sobre el montaje de una película. Lo que haces es componer el tema ajustado a unos tiempos que te marcan y esperar a que la compañía ensaye sobre tu música. En cambio, cuando ya tienes un premontaje del film, te haces una idea inmediata, resulta más cómodo, al menos para mí.

Mario… ¿qué le pides al 2018?
Le pido salud, trabajo, viajes y mucha creatividad.

Te deseamos grandes éxitos en este camino que recorres, que tu 2018 sea abundante en riqueza personal y podamos seguir disfrutando de tu talento.