Artículos de opinión

La era de la vagancia

Cada vez más tenemos facilidades para todo y en lugar de usarlo como ventaja, lo usamos como comodidad permitiendo que la tecnología, por ejemplo, nos sustituya. Es asombroso. Hasta para jugar nos estamos volviendo vagos. Sí. Vagos.

Veo a mi alrededor niños y niñas dominando juegos de última generación y no por haber desarrollado habilidades y capacidades. Muchos videojuegos permiten que se exploten estrategias que nuestro cerebro es capaz de desarrollar. Lejos de alcanzar los logros por ingenio se consiguen por vía rápida porque no hay nada como empezar un videojuego teniendo infinitas monedas, altos niveles de habilidad del personaje, objetos desbloqueados, fuerzas invencibles… Y todo esto ¿Cómo? Mediante hacks, le denominan. Pequeñas descargas de archivo que permiten que seas el dios del juego nada más empezar y así domines desde ya, el videojuego. Se ha perdido la magia de descubrir el juego poco a poco, pensar durante un buen rato como batir el obstáculo, como lograr recompensas. Se ha perdido la finalidad de los videojuegos de estrategia porque ahora solo sirven para entrar en batallas de ego.