Artículos de opinión

(Crítica) Alojamiento en Hotel Eurostars Zaragoza

Un hotel catalogado con 4 estrellas.

Nuestra experiencia fue de fin de semana, por motivos de negocio en la ciudad, y una habitación doble.

El hotel

El hotel es ideal si viajas en ave puesto que no tienes que salir del recinto para acceder a la recepción. Dicho lugar cuenta con bar justo al lado del mostrado de la recepción. También cuenta con parking económico, si no recuerdo mal 17 euros el día.

La llegada

Nos atendieron de una manera muy amable y profesional. Todo muy correcto.

El viaje fue muy cansado y al aparcar y coger las maletas me dejé la cartera en el coche. El personal del hotel no podía identificarme en aquel momento pero sí a mi compañero que estaba en la reserva. Entendieron mi estado de agotamiento y me permitieron dejar las cosas en la habitación y regresar al coche a por la identificación. ¡Cuánto lo agradecí en aquel momento! Demasiado cansancio encima llevaba.

Nos ofrecieron guía y lugares de interés: dónde poder comer, cómo llegar al lugar que debíamos acudir, lugares de interés del propio recinto…. Muy profesionales.

La habitación

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La habitación en sí algo estrecha que no por ello pequeña. Contaba con televisor, nevera (¡qué bien nos vino!) y lavabo. El lavabo contaba con mucho espacio. MUCHO. Muy ancho. Nada que ver con el resto de habitación.
Muy bien preparado todo.

Al detalle.

En el lavabo teníamos las toallas preparadas para cada uno, aunque no estaría de más otro juego de toallas a disposición para el día siguiente: al ducharme por la noche, por la mañana todavía no estaban bien secas.

La habitación en la que nos quedamos no tenía terraza, pero sí un ventanal que lo cubrían unas cortinas y, claro, de buena mañana la claridad entra: no hubiera estado de más unas persianas automáticas.

Tanto la habitación como el lavabo contaban con una limpieza impecable. Muy limpio todo.

Las vistas

Toda vista buena de un hotel o da a una playa, un paisaje bonito o una montaña.

En esta habitación, y aunque el hotel no está lejos del río, las vistas daban enfrente del mercado y el puente. No eran vistas bonitas pero ¡bueno! el puente de noche era precioso.

Los detalles
La cama favorecía un buen descanso. Teníamos regulador de temperatura y ¡menos mal! porque cuando llegamos parecía una sauna. En la cama, en cada lado de ella, nos encontramos un bombón de bienvenida ¡y eso siempre es de agradecer!

En el lavabo había una notita haciéndonos saber que cualquier cosa que nos hubiéramos olvidado podíamos pedirlo (peine, cepillo de dientes, dentrífico etc) y todo con el precio bien marcado.

En el mueble de la mesa encontrábamos la nevera y encima una lista con las cosas que tenía y su precio bien detallado. Nada caro. Es un capricho.

El lavabo cuenta con secador, una bañera grande y cómoda, un espejo ancho y alto, y con un biombo que separa el WC y el bidé de la resta del baño.

En la entrada de la habitación había un armario empotrado. Esto es lo que hacía la habitación estrecha al entrar. Puesto que si mi compañero hacía uso del armario y yo quería entrar en el lavabo debíamos hacerlo por orden y no a la vez. Era lo más incómodo por poner alguna pega.

Lo mejor de todo era la tranquilidad que se respiraba. De no ser porque en alguna ocasión coincidí con el vecino que él entraba y yo salía, creía estar solos. Cuando llegué y escuché el ruido de la renfe y vi que el hotel quedaba en el mismo recinto pensé “Esto se va a escuchar desde la habitación”, pero para nada. Mucho silencio, mucha tranquilidad. Y esto fue lo mejor.

Como LocalGuides a este hotel le he dado 4 estrellas. Es un hotel que está genial, pero para mis 5 estrellas necesitaría una perfección.