My baby plan

Suavidad

Sección de MAMARAZZI en la que nos enseña qué actividades podemos hacer con nuestros hijos dependiendo de su edad.

En esta sección, semanalmente, me gustaría ofreceros un amplio abanico de actividades y artículos que favorecen el desarrollo de nuestro pequeño/a.
Como madre y educadora siempre busco lo mejor para mi hija. Siempre realizo búsquedas de horas y horas de actividades para poder hacer con ella. Así que he decidido compartirlo con vosotros. Todas las actividades que iremos publicando las he puesto en práctica. Hoy os comparto la primera. Creo que debemos ir poco a poco y hoy quiero escribir una de la etapa de 0 a 6 meses.

Con el sentido del tacto, nuestros bebés perciben información del medio ambiente y de su propio cuerpo elaborando su propio esquema corporal.Una de las cosas que tuve bien claras al ir al hospital cuando me puse de parto, era no ponerle las manoplas porqué quería que se tocara. Y así lo hicimos. Concienciados del piel con piel lo pusimos en práctica des del minuto cero (no solo en el hospital, sino durante meses en casa y con su padre incluido). Leí que el piel con piel ayuda a estimular el lazo afectivo entre nosotros y ayuda al bebé a reconocernos como una figura familiar muy pronto. Está demostrado que los niños prematuros que tienen este contacto evolucionan más rápido en todos los niveles que los niños que no tienen. Comienzan a trabajar conceptos como “igual” y “diferente”, identifican que les gusta y qué no, descubren nuevas sensaciones.

Con la experimentación temprana táctil estimulamos sus neuronas y las conexiones entre ellas para

un buen desarrollo motor y psicoemocional del niño/a. A parte de beneficiar el desarrollo intelectual de nuestro pequeño/a, ayuda a que vaya reconociendo el mundo. Por ejemplo, la diferencia entre áspero y liso, duro y blando que le servirá al iniciar el gateo para avisarle de que superficies son seguras y cuales no. La piel de los bebés es muy sensible, así que podéis ayudar a que vuestro hijo/a experimente sensaciones agradables a través de los masajes y caricias suaves. Además de estimular el sentido del tacto, se favorece la relación madre/padre hijo/a y se le estimula para que sienta curiosidad por su entorno más próximo y por las personas que lo cuidan. Y algo muy importante, los masajes y caricias ayudan a relajarlo y que esté tranquilo. A mi me gusta utilizar cremas y, sobretodo, aceites naturales. Con mi hija utilizo un aceite natural de almendra. Tras el baño su padre es quien se encarga de hacerle el masaje y cuando ella me lo pide no dudo en hacerle uno y disfrutar juntas de nuestro ratito.

En mi opinión, hay que dejar que experimenten al máximo, siempre bajo la vigilancia del adulto y con experiencias que le agraden. No hay que dejarle que lo pase mal si se siente inseguro o no le gusta la actividad. Debe de ser un momento agradable, tranquilo y con mucho amor.

Objetivo:

– Desarrollar el sentido del tacto a partir de diferentes texturas.

– Estimulación táctil: percibir diferentes texturas a través de la piel de todo el cuerpo.

– Estimulamos el descubrimiento de uno mismo.

Actividad: Colocamos en el suelo diferentes telas y diferentes texturas para que el niño/a pueda experimentar.Para realizar esta actividad es mejor dejar al bebé desnudo para poder notar las diferentes texturas en su cuerpo.

Material: Cartones, papeles de diario, telas de seda, sábanas, manta, esterilla, goma eva, felpa, manoplas de lana, de espuma.

Os dejo un vídeo que me ha gustado para poner en práctica la actividad que os he comentado y ver diferentes versiones.

¡¡¡Feliz fin de semana!!!