Relato corto

LA BROMA

-¿Estás seguro de que no pasará nada? No sé donde leí que si alguien viajaba al pasado no debía interferir en nada, ya que de hacerlo influiría en el presente.

-Tranquilo, tan solo ha sido una pequeña broma, no creo que esto vaya a ocasionar un cataclismo de proporciones épicas.

Juan y yo éramos amigos de la infancia, siempre fuimos muy traviesos, pero esta vez era diferente. Aunque en el fondo había sido tan solo una pequeña broma, dejando encerrado a José en su propia casa para que llegara tarde el día de su boda, no era tan sencillo, habíamos viajado al pasado para hacerlo, algo muy de moda en el siglo XXII.

-Venga, regresemos, que es tarde y debemos volver a la oficina.

Nos introducimos en la máquina del tiempo y volvimos a nuestra época.

Al llegar, mis preocupaciones se disiparon, todo parecía seguir igual. Juan y yo nos dirigimos a la oficina. Solo entrar algo me llamo la atención, el gerente parecía estar atendiendo llamadas en recepción, como era tarde no pude pararme a averiguar qué pasaba, en ese momento oí la voz de José que parecía llamarnos muy enfadado.

-¡Vosotros dos! ¡venid aquí! ¡otra vez habéis llegado tarde! ¡quedáis despedidos!.

Juan y yo no podíamos salir de nuestro asombro, quien era él para despedirnos.

-¡Oye! ¡tu! ¿quien te crees que eres? ¿El jefe?-le dije indignado.

-¡Estas de broma! Bien sabes que lo soy, o no recordáis que el día que iba a casarme con María, algún gracioso me encerró en mi propia casa, ella creyó que la había dejado plantada y rompió la relación, pero mira como son las cosas, gracias a este desafortunado suceso, conocí a Carolina, mi actual esposa, cuyo padre era el dueño de la empresa.

Yo no podía creérmelo, el presente había cambiado y mi vida con él, acababa de quedarme sin empleo por culpa de una estúpida broma.