Relato corto

LAS PERSONAS

-Estás enfermo, acéptalo, tómate la medicación y esas personas desaparecerán.

-¡No me la tomaré!, son reales, aunque solo yo las pueda ver.

-Sintiéndolo mucho, te tomaras la medicación a la fuerza, ¡cogedlo!

Los enfermeros lo cogen fuertemente por los brazos, el doctor consigue abrirle la boca e introducirle las píldoras, pronto surten efecto y las visiones desaparecen, las personas ya no están allí, como si nunca hubieran existido.
-Ahora te sentirás mejor, nunca más volverás a verlos, ponedle la camisa de fuerza y cerrad la puerta.
Mientras el doctor sale de la sala blanca acolchada, le colocan la camisa de fuerza, luego salen de allí, el pobre Ángel cae rendido al suelo con la mirada perdida, con las pocas fuerzas que le quedan, se dirige a las personas que ahora ya no puede ver.
-Aunque no pueda veros sé que estáis aquí, lo sé, sois reales, digan lo que digan.
Observándolo en la distancia, tres personas hablan entre si.
-Me da un poco de pena.
-A mí también.
-No tenéis que sentir pena, sabéis que no podemos permitirnos el lujo de que nos vea, nuestra misión es muy importante, unos pocos poseen la capacidad de vernos, por suerte los demás los creen locos, ahora salgamos de aquí, volvamos a nuestro mundo.
Las tres personas se tele transportan hacia la otra Tierra, un mundo paralelo moribundo.
-Cómo ha ido- el general Robert les está esperando, y se interesa por el resultado de la misión.
-Mal, tendremos que buscar otro mundo, en este, la Tierra no era muy diferente a la nuestra, en pocos años se encontraran en nuestra misma situación, otra cosa, cada vez encontramos más personas que pueden vernos, deberíamos hacer algo.
-Tranquilo, mientras los sigan tomando por locos, ningún problema.
No muy lejos, otras personas a las que no pueden ver, los observan.
-Veo que en este mundo nadie puede vernos, es la primera vez que nos ocurre, lastima que esté tan contaminado como el nuestro, no nos sirve, vámonos.
Se tele transportan y vuelven a su mundo.