Relato corto

EL MENDIGO

Mientras saboreo un trozo de carne cruda, no puedo dejar de pensar en los dos jóvenes que intentaron quemarme vivo. ¿Qué pudo llevarles a prenderme fuego mientras dormía? ¿Qué sinrazón les indujo a tal barbarie? ¿Cómo alguien puede divertirse haciendo daño a otra persona? He quedado estigmatizado de por vida, gran parte de mi cuerpo sucumbió al fuego, el dolor que siento es insoportable, aun así no puedo quejarme, salve mi vida, ellos no corrieron la misma suerte.

Los cuerpos descuartizados de esos jóvenes demonios, yacen en el suelo de la lúgubre cueva donde me resguardo, por fin purgaron sus pecados, convertidos en simple comida para saciar mi hambre.