Relato corto

LA LIBERTAD

En estos tiempos convulsos en que vivimos, se afirma que los hombres han perdido la fe en Dios, quizás sea verdad, pero a mi humilde parecer ha sido Dios quien ha perdido la fe en los hombres. La estupidez humana no tiene límites, se nos entregó el Paraíso y lo convertimos en el Infierno, se nos dio libertad y creamos la esclavitud. Mientras reflexiono, observo por la ventana de mi habitación cómo pasan los pobres infelices camino a su trabajo, se sienten afortunados creen tener un gran privilegio, el tan ansiado trabajo, son los nuevos esclavos de la mal llamada sociedad del bienestar. Yo también me siento afortunado y no tendría que sentirme así, no tengo trabajo, pero no me importa decidí dejarlo quería volver a ser libre. Pero la libertad tiene un precio y estoy dispuesto a pagarlo, no tengo ni familia ni amigos, nadie a quien dar explicaciones, puedo hacer loque me apetezca y lo voy a hacer; la libertad está cerca, solo tengo que dar un último paso, el más difícil pero también el más fácil y gratificante. La recompensa es muy grande recuperar lo que decidimos por propia voluntad perder la libertad. No dejo de mirar por la ventana, me dan ganas de abrirla y decir a esos pobres desgraciados que abandonen la esclavitud, que hagan como yo, que no teman la libertad, pero decido no hacerlo, ellos son felices así la libertad no es su sueño.

-Ha llegado el momento- digo en voz alta, luego dejo de mirar por la ventana y me dirijo a mi cama, me siento en el borde y abro uno de los cajones de mi mesita de noche, saco una pistola, que en realidad es el pasaje hacia la ansiada libertad, apunto con ella a mi sien y apretó el gatillo.